sábado, 13 de octubre de 2012

Oración comunitaria al estilo de Taizé en la parroquia de San Juan Bautista, de San Juan

Esta tarde, sábado 13 de octubre, en los salones parroquiales de la iglesia de San Juan Bautista, en San Juan, sobre las 19:30 (tras la eucaristía, que es a las 19:00), tendremos oración comunitaria al estilo de Taizé.

Por si no puedes asistir y quieres tener ese ratito de oración desde donde te encuentres, la puedes ver a continuación:


Canto: En Ti, Señor, reposa.
En Ti, Señor, reposa todo mi ser; he sido amado por Ti. Sí, sólo en Ti, se alumbra la esperanza, en Ti sólo, Señor.


Salmo 89:
Tras cada estrofa, repetimos todos: Sácianos de tu misericordia, Señor, y toda nuestra vida será alegría.

CORO A: Enséñanos a calcular nuestros años, para que adquiramos un corazón sensato.

CORO B: Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo? Ten compasión de tus siervos.

CORO A: Por la mañana, sácianos de tu misericordia y toda nuestra vida será alegría y júbilo.

CORO B: Danos alegría por los días en los que nos entristecemos, por los años que sufrimos desdichas.

CORO A: Que tus siervos vean tu acción y sus hijos tu gloria.

CORO B: Baje a nosotros la bondad del Señor y haga prósperas las obras de nuestras manos.

Lectura de la carta de los Hebreos 4, 12-13:
La palabra de Dios es viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo, penetrante hasta el punto donde se dividen alma y espíritu, coyunturas y tuétanos. Juzga los deseos e intenciones del corazón. No hay criatura que escape a su mirada; todo está patente y descubierto a los ojos de Aquel a quien hemos de rendir cuentas.

Lectura del evangelio de Marcos 10, 17-30:
En aquel tiempo, cuando Jesús salía al camino se le acercó uno corriendo, se arrodillo y le preguntó: "Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?"
Jesús le contestó: "¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre".
Él replicó: "Maestro, todo esto lo he cumplido desde pequeño".

Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo a sus discípulos: "Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, da el dinero a los pobres --así tendrás un tesoro en el cielo--, y luego sígueme".
A estas palabras él frunció el ceño y se marcho pesaroso porque era muy rico. Jesús, mirando alrededor, dijo: "¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el Reino de Dios!".

Los discípulos se extrañaron de estas palabras. Jesús añadió: "Hijos, ¡qué difícil les es entrar en el Reino de Dios a los que ponen su confianza en el dinero! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el Reino de Dios".
Ellos se espantaron y comentaban: "Entonces, ¿quién puede salvarse?".

Jesús se les quedó mirando y les dijo: "Es imposible para los hombres no para Dios. Dios lo puede todo".
Pedro se puso a decirle: "Ya ves que nosotros lo hemos dejado y te hemos seguido".
Jesús dijo: "Os aseguro, que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más --casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones--, y en la edad futura la vida eterna".

Canto: Laudate.
Laudate omnes gentes, laudate dominum.
Significado: Alabad, pueblos todos, alabad al Señor.

Silencio (unos instantes para meditar las lecturas).


Oración de Intercesión: Padre, nos proponemos hoy "tenerte como luz", para desechar miedos y tinieblas que acobardan el corazón y por eso nuestra plegaria es: Señor, ilumina nuestra vida.
- Ilumina a las Iglesias cristianas y a sus líderes religiosos, a religiosos y a seglares, y a todos los que trabajamos en la propagación de la Buena Noticia, para que llegue tu luz al mundo. Oremos.
- Ilumina a los que andan confusos, los que no te encuentran, los que se alejaron, los que sufren crisis de fe, para que, al superar esos momentos difíciles salgan con una mayor fe en Jesucristo. Oremos.
- Pon especialmente tu Luz en todos los hogares del mundo para limpiar de los corazones cualquier resquicio de falsedad y oscuridad. Oremos.
- Ilumina también a los que deben dirigir los pueblos de la tierra para que fomenten la paz y la armonía entre todos.
- Que tu Luz no deje nunca de acompañar a los que están enfermos, para que tu compañía les devuelva pronto la salud y retomen de nuevo sus tareas, acercándose más a Ti. Oremos.
- También proporciona tu Luz a los pobres y a los necesitados, portadores de salvación; para que encuentren siempre esa mano tendida y esa ayuda oportuna. Oremos.
- Danos, Padre, personas capaces de responder a tu llamada y que reflejen la Luz que Tú nos mandas, para guiar a tu pueblo hacia el encuentro con Cristo.
- Ilumina a todos los que te servimos desde la fe, la gratuidad y el amor; para que todos encontremos comprensión y ayuda de todos los creyentes. Oremos.
- Ilumina y da fuerzas a todos los cristianos ortodoxos, evangélicos y católicos perseguidos en diversos países del mundo, para que pronto haya paz plena y concordia entre religiones y culturas. Oremos.
- Ilumina la unidad de los cristianos, para que pronto seamos todos, un mismo rebaño tras un mismo Pastor. Oremos.
- Para que todas las iglesias, templos y lugares de culto, comunidades y congregaciones, sean lugares de encuentro, acogida y comprensión. Oremos.
Otras intenciones libres: acción de gracias, bendiciones, peticiones...

Padrenuestro.

Oraciones breves:
I. Jesús, luz de nuestros corazones, desde tu resurrección siempre vienes a nosotros. Dondequiera que nos encontremos, siempre nos estás esperando y nos dices: "Venid a mí los que estáis cansados y encontraréis el descanso".
II. Señor Cristo, haz que tengamos los ojos puestos en ti en todo momento. Con frecuencia olvidamos que estamos habitados por tu Espíritu Santo, que rezas en nosotros, que nos amas a todos. Tu milagro en nosotros es tu confianza y tu continuo perdón.
III. Bendícenos, Cristo, mantennos en el espíritu de las bienaventuranzas: alegría, sencillez, misericordia.
IV. Cristo Jesús, sin haberte visto te amamos. Sin verte todavía te damos nuestra confianza. Bendícenos, a nosotros que descansamos en tu paz.
V. Bendícenos, Jesucristo, tú que nos das dónde descansar nuestro corazón.
VI Jesús, haz que nos forjemos un corazón decidido para que te seamos fieles. Tú, el Resucitado, proyectas sobre nosotros la luz de tu perdón. Este es el don perfecto. Y, cuando nos atrevemos a perdonar, se despierta en nosotros la alegría de Dios.
VII. Jesús, nuestra paz, procúranos la alegría más grande: tener los mismos pensamientos, el mismo amor, una sola alma.

Canto: Nada te turbe.
Nada te turbe, nada te espante; quien a Dios tiene, nada le falta. Nada te turbe, nada te espante, sólo Dios basta.

Canto: Padrenuestro.

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