jueves, 23 de enero de 2014

Propuesta de oración comunitaria para este sábado 25 y domingo 25 de enero

CANTO inicial:
Juntos, como hermanos, miembros de una Iglesia, vamos caminando al encuentro del Señor.
Un largo caminar, por el desierto bajo el sol; no podemos avanzar sin la ayuda del Señor. Juntos, como hermanos...
Unidos al rezar, unidos en una canción, viviremos nuestra fe con la ayuda del Señor. Juntos, como hermanos...

Reflexión inicial:
Jesús es proclamado como la gran luz que iluminó una tierra de paganos, tal como nos anuncia el profeta Isaías. Es la profecía sobre el Mesías. Jesús, asimismo, se instala en Cafarnaún e inicia su predicación anunciando la llegada inmediata del Reino de Dios. Además elige a los primeros discípulos.

Peticiones de perdón:
- Jesús, llevamos muchas veces nuestras manos manchadas por la envidia, la pereza… Queremos estar disponibles para lo que quieras de nosotros. TODOS: Señor, ten piedad.
- Jesús, llevamos también las manos cerradas. Somos egoístas, todo lo queremos para nosotros. Queremos aprender a compartir, a ser amigos, a ayudar a todos. TODOS: Cristo, ten piedad.
- Jesús, a menudo llevamos las manos metidas en los bolsillos, no queremos colaborar en nada ni arrimar el hombro. Queremos ser valientes y generosos. Transfórmanos, quítanos los miedos. TODOS: Señor, ten piedad.

Salmo 26:
TODOS: El Señor es mi luz y mi salvación.
CORO A: El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? 
CORO B: El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar?

CORO A: Una cosa pido al Señor, eso buscaré: habitar en la casa del Señor  por todos los días de mi vida.
CORO B: Gozaré de la dulzura del Señor, contemplando su templo.

CORO A: Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.
CORO B: Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor.

Lectura de la I carta del apóstol San Pablo a los Corintios 1, 10-13.17:
Hermanos: Os ruego en nombre de nuestro Señor Jesucristo: poneos de acuerdo y no andéis divididos. Estad bien unidos con un mismo pensar y sentir. Hermanos, me he enterado por los de Cloe de que hay discordias entre vosotros. Y por eso os hablo así, porque andáis divididos, diciendo: “Yo soy de Pablo", "Yo soy de Apolo", "Yo soy de Pedro", "Yo soy de Cristo”... ¿Está dividido Cristo? ¿Ha muerto Pablo en la Cruz por vosotros? ¿Habéis sido bautizados en nombre de Pablo? No me envió Cristo a bautizar, sino a anunciar el Evangelio, y no con sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz la Cruz de Cristo.

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 4, 12-23:
Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan, se retiró a Galilea. Dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, junto al lago, en el territorio de Zabulón y Neftalí. Así se cumplió lo que había dicho el profeta Isaías: “País de Zabulón y país de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles. El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló”.
Entonces comenzó Jesús a predicar diciendo: "Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos".

Pasando junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman Pedro, y a Andrés, su hermano, que estaban echando el copo en el lago, pues eran pescadores. Les dijo: "Venid y seguidme, y os haré pescadores de hombres".

Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Y, pasando adelante, vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre. Jesús los llamó también. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron. Recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando el Evangelio del reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo.

Silencio (unos instantes para meditar las lecturas).

Oración de intercesión:
Junto al lago comienza esta etapa de Jesús. Desde la Galilea de los gentiles, comienza a llamar a sus discípulos. También hoy sale a nuestro encuentro, pidámosle que sepamos acoger su mensaje y ponernos a su disposición: Estamos dispuestos, pero ayúdanos.
- Te pedimos, Señor por todos aquellos que llamaste de manera especial a seguirte, los sacerdotes y la vida consagrada, para que sean fieles a su vocación, ajenos a las inclemencias de este mundo. Oremos.
- Cristo ha venido a salvar a todas las personas; pedimos que todos los habitantes de la tierra descubran el mensaje del Evangelio y lo vivan con la alegría de la Salvación. Oremos.
- Como nos exhorta San Pablo, pedimos por la unidad dentro de la Iglesia, que todos los colectivos y los carismas aporten lo mejor de sí para el resto de los que componen el cuerpo de Cristo. Oremos.
- Por los niños y jóvenes, para que se acerquen al mundo de la evangelización, de las misiones, y que esos frutos den esperanza a millones de niños que, en el mundo, nada tienen. Oremos.
- Por todos los enfermos, especialmente nuestro párroco y nuestro diácono, para que encuentren mucho consuelo y apoyo, para seguir el camino de la vida con entusiasmo y valentía. Oremos.
- Por los que sufren, para que siendo valientes y animosos, esperen en el Señor y éste alivie sus pesares gozando, pronto, de su alegría. Oremos.
- Por todos aquellos que viven en la oscuridad de la falta de fe, para que vean pronto esa luz grande, y se gocen en la presencia del Señor. Oremos.
- Por los cristianos perseguidos en el mundo, para que todos los templos puedan ser lugares de paz, acogida y encuentro con el Amor de Dios. Oremos.
- Por todos nosotros, para que atendamos con generosidad las distintas llamadas que nos haga el Señor a lo largo de nuestra vida. Oremos.
...Otras intenciones libres, acciones de gracia, bendiciones, peticiones...

Oraciones breves:
- Has venido por mí, Señor, Para  que, mis dolores, siguiéndote, se  sientan aliviados por tu presencia; para  que, mis pecados, llorando ante Ti, sean  perdonados por tu mano misericordiosa. ¡Has venido, por mí, Señor! ¡Gracias, Señor!
- Señor, que salgamos a la calle y proclamemos nuestra alegría por el Amor que nos transmite Jesús de Nazaret; es nuestro Maestro y nuestro Amigo fiel.

TODOS: Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame. ¡Oh, buen Jesús!, óyeme. Dentro de tus llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de Ti.  Del enemigo, defiéndeme. En la hora de mi muerte, llámame. Y mándame ir a Ti. Para que con tus santos te alabe. Por los siglos de los siglos. Amén.

TODOS: María, Madre de Dios, Madre mía, Reina de la Paz, pide a tu Hijo Jesús que me conceda el don de la paz. Ora por mí, para obtener paz: paz en mi corazón, paz en mi mente y alma, paz en mi familia, paz con todos aquellos que encuentro en mi camino, la paz de Jesús.
Jesús, mi Señor y Salvador, mi hermano, Rey de la Paz, acudo a Ti con María, Reina de la Paz, para pedirte humildemente el don de la paz. Derrama sobre mí tu Espíritu Santo de la Paz.
Concédeme la paz, Jesús; paz dentro de mí, paz en mi familia, paz en cada día de mi vida. Da la paz a mi país y a cada nación. Paz para todos; paz en el mundo.
Jesús, mi mediador con el Padre, llévame al Padre para orar por la paz. Padre, Padre de Jesús, nuestro Padre, mi Padre, vengo a Ti con tu Hijo Jesus. En Él, con Él y a través de Él oro por la paz. Amén.

Canción:
Salve, Madre, que en la tierra de mis amores, te saludan los cantos que alza el Amor...

TODOS: Dios te salve, María, llena de eres de gracia... Y gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo...


Oración comunitaria de 25 de enero de 2014. Será compartida en los salones de la Iglesia parroquial de San Juan Bautista (San Juan de Aznalfarache), sobre las 19:00, tras la Eucaristía de 18:30.

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