sábado, 8 de febrero de 2014

Propuesta de oración comunitaria para este fin de semana (8 y 9-feb)

Canción inicial:
Aunque yo dominara las lenguas cercanas, y el lenguaje del cielo pudiera expresar, solamente sería una hueca campana, si me falta el amor...
Si me falta el amor, no me sirve de nada,  si me falta el amor, nada soy. (bis)
Aunque yo revelase los grandes misterios, y mi fe las montañas pudieran mover, no tendría valor ni me sirve de nada, si me falta el amor...
Aunque todos mis bienes dejase a los pobres, y mi cuerpo en el fuego quisiera inmolar, todo aquello seria una inútil hazaña, si me falta el amor...

Reflexión inicial:
La semana pasada, celebrábamos la Presentación del Señor, la fiesta de la Candelaria, una fiesta de la luz. Hoy, Jesús de Nazaret nos emplaza a que llevemos su luz a todos aquellos que están lejos de la Luz y viven en la tiniebla. Y nos dice, además, que si Él es la luz que guía nuestras vidas, nosotros debemos ser luz para todo aquel que está en la oscuridad. Añade una buena receta: que seamos, además, sal, para que nuestra fe, llena de sabor, atraiga a todos. Es decir, nos hace una invitación clara a la transmisión feliz y luminosa de su Palabra. Pudiera ser que nuestra forma de transmitir haga el mensaje algo soso y sin atractivo; tal vez, hoy más que nunca, debemos preguntarnos si realmente sabemos atraer a nuestros hermanos a Luz de Cristo.

Acto penitencial:
- Por no ser luz en la oscuridad. Es decir: Por callarnos cuando sabemos que las cosas o las palabras no son buenas ni ciertas. TODOS: Señor, ten piedad.
- Por llevar una vida cristiana muy cómoda. Por olvidar que, el Señor, lo hemos de tener siempre presente en nuestra forma de pensar y de vivir. TODOS: Cristo, ten piedad.
- Porque no siempre se nota que somos SAL, es decir alegres y grandes en nuestra fe. Porque no siempre somos LUZ, es decir, no llevamos el evangelio en nuestra forma de ser. TODOS: Señor, ten piedad.


Salmo 111:
TODOS: El justo brilla en las tinieblas como una luz.
CORO A: En las tinieblas brilla como una luz el que es justo, clemente y compasivo.
CORO B: Dichoso el que se apiada y presta, y administra rectamente sus asuntos.

CORO A: El justo jamás vacilará; su recuerdo será perpetuo.
CORO B: El justo no temerá las malas noticias; su corazón está firme en el Señor.

CORO A: El corazón del justo está seguro, sin temor y reparte limosna a los pobres.
CORO B: La caridad del justo es constante y alzará la frente con dignidad.

Lectura de la I Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios (2, 1-5):
Yo, hermanos, cuando vine a vosotros a anunciaros el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y éste Crucificado. Me presenté a vosotros débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo (5, 13-16):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del candelero, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo".

Silencio (unos instantes de silencio para meditar las lecturas).

Oración de intercesión:
Oremos a Dios Padre que es luz y amor y pidámosle por la felicidad de todos los hombres y mujeres de la tierra. Y respondamos todos: DANOS, PADRE, TU LUZ.
- Por el Papa, obispos, sacerdotes, diáconos, religiosas y religiosos, misioneras y misioneros, seglares consagrados y seminaristas, para que iluminen con su caridad un mundo oscuro por el desamor y el pecado. Oremos.
- Por todos los laicos comprometidos, que sean sal del mundo y ayuden a que todos los hermanos nos amemos. Oremos.
- Por los gobernantes de todas las naciones, para que su gestión, traiga la paz, la fraternidad y el justo reparto de las riquezas. Oremos.
- Por todas las naciones afectadas intensamente por las guerras, el terrorismo, la violencia... para que la paz les llegue cuanto antes. Oremos.
- Por todos los enfermos de alma y cuerpo, especialmente los de nuestra parroquia y nuestras familias, por los pobres, los marginados, los presos y los tristes, para que reciban el aliento del Espíritu Santo y nuestra ayuda moral y material. Oremos.
- Por que todos los templos y lugares de culto sean espacios de acogida y amor fraterno. Oremos.
- Por todos los cristianos perseguidos en el mundo, para que haya Paz, tolerancia y entendimiento entre todos. Oremos.
Otras intenciones: acciones de gracias, bendiciones y peticiones...

Padrenuestro...

Oraciones breves:
- El Señor Jesús nos muestra el camino para hacer felices a nuestros hermanos y hermanas: Hemos de llevarles la Luz de Cristo. ¿Hay algo mejor?
- "Yo soy la Luz del mundo", dice el Señor, "el que me sigue no camina en las tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida".
- Sal y luz, yo seré Jesús: Con tu Palabra y tu amor; con tu vida y tu Verdad; con tu presencia y tu alegría.
- Sal y luz, yo seré Jesús: Dando amor a los demás, perdonando las ofensas, llevando alegría ante la tristeza.
- Sal y luz, yo seré Jesús: Escuchando y animando, empujando y levantando, creyendo y esperando.

TODOS: Que dé gusto, no a lo que el  mundo quiere, y sí a una nueva forma de  vivir y de sentir. Que ofrezca, la luz de tu  presencia, a los que viven como si no  existieras a los que, creyendo en Ti, caminan como si el Evangelio no conocieran. Que sepa ser conservante, como la sal: Que guarde, para mí y para  los demás, tu gracia y poder, mi fe y mi fidelidad, mi oración y mi confianza en Ti.

TODOS: Alégrate María, Inmaculada y Santa, amada de Dios, nueva Eva elegida, cooperadora de la reconciliación. Madre de Jesús y nuestra, incansable auxilio de los pecadores, maternal intercesora, acuérdate siempre de esta hija o hijo tuyo.

Canción:
Quiero decir que sí, como Tú, María, como Tú un día, como Tú, María.
Quiero negarme a mí, como Tú, María, como Tú un día, como Tú, María.
Quiero entregarme a Él, como Tú, María, como Tú un día, como Tú, María.
Quiero seguirle a Él, como Tú, María, como Tú, un día, como Tú, María.

TODOS: Dios te salve, María, llena eres de gracia... Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo...


Texto propuesto como oración comunitaria para este sábado día 8 y domingo 9 de febrero de 2014, para compartir allá donde se quiera. Físicamente, esta oración será compartida en los salones de la Iglesia parroquial de San Juan Bautista (San Juan de Aznalfarache), sobre las 19:00, tras la celebración de la Eucaristía de 18:30.

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