sábado, 22 de febrero de 2014

Propuesta de oración comunitaria para este fin de semana 22 y 23-feb

Canción inicial: Juntos como hermanos, miembros de una Iglesia, vamos caminando, al encuentro del Señor.
- Un largo caminar por el desierto bajo el sol no podemos avanzar. sin la ayuda del Señor.
- Unidos al rezar, unidos en una canción, viviremos nuestra fe, con la ayuda del Señor.
- La Iglesia en marcha está, a un mundo nuevo vamos ya. Donde reinará el amor, donde reinará la paz.

Monición de entrada - reflexión inicial:
Jesús nos va a dar su lección de amor máximo, de amor de infinitud divina que a todos nos va a costar entender: Nos dice que hay que amar a los enemigos. Dios es Amor y el amor a los demás es la verdadera esencia del Cristianismo, pero hoy el Maestro nos pide lo más difícil: Amar a quienes nos hacen daño y mucho... Sigue Jesús de Nazaret enseñando a través de lo que se ha llamado el Sermón de la Montaña, que es la base doctrinar más importante del mensaje del Salvador. Y nosotros, aunque sea muy difícil, hemos de luchar para seguir el camino que Jesús nos marca... Él siempre estará con nosotros para ayudarnos a recorrer el camino, aunque sea intrincado y muy difícil.

Acto penitencial:
- Por las veces en que amamos a unos pocos y olvidamos de tener un corazón abierto a todas las personas.
TODOS: Señor, ten piedad.
- Por olvidar que, Dios, ante todo y sobre todo es amor gratuito. TODOS: Cristo, ten piedad.
- Por cerrarnos en nuestros propios intereses, amigos y caprichos. TODOS: Señor, ten piedad.

Lectura del Salmo 102:
TODOS: EL SEÑOR ES COMPASIVO Y MISERICORDIOSO
CORO A: Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre.
CORO B: Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios.

CORO A: Él perdona todas tus culpas y cura todas tus enfermedades.
CORO B: Él rescata tu vida de la fosa y te colma de gracia y de ternura.

CORO A: El señor es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia.
CORO B: No nos trata como merecen nuestros pecados, ni nos paga según nuestras culpas.

CORO A: Como dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos.
CORO B: Como un padre siente ternura de sus hijos, siente el Señor ternura por sus fieles.

Lectura de la I Carta de San Pablo a los Corintios 3, 16-23:
Hermanos: ¿No sabéis que sois templos de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios es santo; ese templo sois vosotros. Que nadie se engañe. Si alguno de vosotros se cree sabio en este mundo, que se haga necio para llegar a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios, como está escrito: “Él caza a los sabios en su astucia.” Y también: “El Señor penetra los pensamientos de los sabios y conoce que son vanos”. Así, pues, que nadie se gloríe en los hombres, pues todo es vuestro: Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, lo presente, lo futuro... Todo es vuestro, vosotros de Cristo y Cristo de Dios.

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 5, 38-48:
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Sabéis que está mandado: ‘Ojo por ojo, diente por diente’. Pues yo os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, al que te pide prestado, no lo rehúyas.
Habéis oído que se dijo: ‘Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo’. Yo en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen y rezad por los que os persiguen y calumnian. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos y manda la lluvia a justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto.”

Silencio (unos instantes de silencio para meditar las lecturas).

Oración de intercesión:
La llamada a la santidad está inscrita en el corazón y andamos inquietos hasta que no te encontramos. Ayúdanos Señor en esta tarea: SEÑOR, QUE SEAMOS SANTOS.
- Te pedimos Señor, por la Iglesia, para que sea guía para los hombres y una verdadera escuela de santos para tu continua alabanza. Oremos.
- Por la paz en el mundo, el cese de las guerras y de las persecuciones a los cristianos, la comunión de los pueblos y la generosidad de unos con otros. Oremos.
- Por todos los que sufren a causa de la enfermedad, la falta de trabajo, el egoísmo del prójimo, para que en su angustia encuentren almas capaces de acompañarles hasta “dos millas”. Oremos.
- Por las familias para que sean verdaderas escuelas de santidad. Oremos.
- Por todos los que atacan a la Iglesia para que descubran a Cristo como cabeza de la misma y se unan al camino de santidad que lleva al Padre y que Jesús abrió tras su resurrección. Oremos.
- Por todos nosotros, para la búsqueda de la santidad sea nuestra única preocupación en la vida, pues el resto se dará por añadidura. Oremos.
- Por que todos los templos sean lugares de acogida y de encuentro entre hermanos. Oremos.
Otras intenciones libres: acciones de gracia, bendiciones, peticiones...

TODOS: Padrenuestro...

Oraciones breves:
- ¿Cómo nos pides tanto, Señor? ¿Amar al que tal vez nunca me amó, abrazar al que, ayer, me rechazó, llorar con el que, tal vez, nunca yo encontré consuelo  en la aflicción? ¡Cómo, Señor, dinos cómo! Cuando ya es difícil amar al  que nos ama, caminar con el que queremos, entregarnos al que conocemos o alegrarnos con el que nos  aplaude ¡Cómo, Señor, dinos cómo  hacerlo! Cuando nos cuesta rezar por los nuestros o prestar nuestra mejilla a quien ya nos da un beso; cuando es duro el ser  felices con aquellos que con nosotros conviven. ¡Cómo, Señor, dinos cómo hacerlo!

- Por llamarnos a superarnos y  ser mejores. GRACIAS, SEÑOR.
- Por salir a nuestro encuentro, a pesar de nuestros errores. GRACIAS, SEÑOR.
- Por darnos a conocer el inmenso amor de DIOS. GRACIAS, SEÑOR.
- Porque el amor de Dios es ilimitado. GRACIAS, SEÑOR.
- Por invitarnos a ser buenos y perfectos. GRACIAS, SEÑOR.
- Por ayudarnos a brindar nuestros corazones con generosidad y alegría a  los demás. GRACIAS, SEÑOR.
- Por recordarnos que, más allá de las diferencias, todos somos hermanos. GRACIAS, SEÑOR.
- Por estar presente cuando más te necesitamos. GRACIAS, SEÑOR.

- Queremos ofrecerte hoy, Madre Querida, Virgen sin Mancha, Santísima Virgen del Rosario, nuestras oraciones para que intercedas por toda la tierra; ayúdanos a ser mejores personas, que sepamos poner toda nuestra vida en manos de Tu Hijo Jesús. Llévanos a Él, Madre, porque aún somos como niños y te necesitamos, enséñanos a orar. Amén.

Canción: Mientras recorres la vida, tú nunca solo estás; contigo por el camino, Santa María va...


TODOS: Dios te salve, María... Y gloria al Padre...

NOTA: Texto propuesto para quien quiera compartir esta oración allá donde se encuentre a partir de los textos liutúrgicos de www.betania.es. Esta oración comunitaria será compartida presencialmente, D.m., en los salones de la Iglesia parroquial de San Juan Bautista (San Juan de Aznalfarache), sobre las 19:00, tras la Eucaristía (a las 18:30).

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