jueves, 26 de noviembre de 2015

Lectura del Evangelio del día 29 de noviembre de 2015 y breve reflexión


LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 21, 25-38.34-36
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-- Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y del oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad, ante lo que se le viene encima al mundo, pues los astros temblarán. Entonces, verán al Hijo del Hombre venir en una nube, con gran poder y majestad. Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación.

Reflexión sobre el Evangelio del domingo 29 de noviembre de 2015:
Vida y Esperanza nuestra  (Lucas 21, 25-36)
Aquí los inmigrantes ya son simplemente vecinos. Los niños de ojos rasgados, de piel cobriza o chocolateada, de rizos naranjas y pecas, juegan con los de piel más o menos blanca o tostada como la de nuestros hijos. Nos une un mismo barrio y unos mismos problemas. Nos unen unas mismas ilusiones y la necesidad de buscar juntos un futuro mejor. Como todavía no han llegado los fríos del invierno las plazas son escaparate multicolor de vida y esperanza. Una pelota saltarina los une en el juego y hace latir los corazones al mismo ritmo.

Una señora musulmana, al pasar por delante de la puerta de la parroquia, hace siempre una inclinación de respeto ante el lugar en que muchos  se abren a la presencia del Misericordioso.

Signos de vida y esperanza si se miran con ojos de Madre.

Pero hay muchas dificultades que vivir con fortaleza y amor. Cuando salimos a la calle todos presentamos lo que queremos que se sepa, pero sigue habiendo situaciones difíciles y complejas. De puertas adentro todos tenemos insatisfacciones y desajustes. Cuántos jóvenes en paro, sin expectativas de futuro, sin cauces en los que expresar sus ansias de vivir y de crear. Cuántos ancianos y enfermos viviendo en soledad. Cuántos niños a los que se les priva de la experiencia de trascendencia y profundidad que enraíce su vida en el amor. Cuántas personas buscando amor en la superficie, donde sólo encuentran peces pequeños y medusas…

En nuestra vida hay muchos signos contradictorios. Los hay hermosos, que nos ilusionan; los hay oscuros que desvelan nuestras sobras. Pero en lo profundo, porque somos personas, la Palabra de Dios va haciendo brotar una bondad y una gracia que tienen el poder de donar a nuestra vida Sentido.

Reflexión realizada por el Rvdo. P. D. Joaquín Castellón Martín, párroco de San José Obrero, en San Juan de Aznalfarache.
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